Que no descansa ni cuando descanso, porque descansando estoy dentro de la misma.
Todos los días podrían ser iguales, como sus horas y sus tiempos,
pero entonces los momentos
son los que le endulzan la vida.
Me siento en el lugar que más me gusta
y todos los días me gusta el mismo lugar, porque hay cosas que no cambian
hasta que cambian.
Pero no cambia lo que no queremos cambiar o cambia y no sabemos que ya no es lo que fue.
Y si me pongo a pensar.
Todo lo que cambió mi vida, desde que los cambios entraron en mi rutina...
Todas las cosas intactas trabajando en silencio,
un reloj biológico tratando de encontrar tiempos fijos que no existen
para el que no los ve.
Y siempre puedo esperar un poco más
dormir un poco más
esforzarme más.
Pero seguiré haciendo lo mismo
cada día.
Volveré a pensar mañana sobre un tren.

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