viernes, 29 de marzo de 2013

Enésimo recitado para mi extraño



Volviste
apareciste con el tiempo borrado que te dí
En tu rostro el tiempo de la experiencia de no haber vuelto a saber de tí.
Tardé unos minutos en reconocerte. El brillo de tus ojos que imaginé claros sigue allí.
Tu encantadora voz que nunca conocí...
Tu sombra me habla de aquel lejano tiempo y me dice cosas que soñé contigo
Pero ya es tarde.
Construyes tu hogar en otro vientre y soy tan feliz de verte... feliz.

Querido extraño mío,
¿Qué nos reúne nuevamente?
Es claro que aunque eres único
no eres mi único amor

Sin embargo
tu figura de mármol
yace en el museo de mi memoria
a ti referiré siempre que sea la hora
de entregar el corazón.

La tormenta terminó cuando entendí
que no estaba lista
y siempre lamentaré no haberlo estado.
Sonrío ante tu eterno recuerdo
como siempre.

Hace mucho que desfilabas entre las imágenes de mi cabeza
No me preocupa ya, querido, entender por qué reapareces.
Supongo que eres mi consuelo ante tanto delirio.
Eres mi primera pista de algo que creo nunca lograré entender,
 y como experiencia me has servido bastante.

Gracias doy a mi propio corazón de haberte abrigado
entre mis más tiernos sentimientos.
Eterno compañero de mis más íntimos sentires
ya eres parte de mí, desde tu ajenidad
te vuelves tan mío...

¿Te volveré a ver?
Quién sabe
No importa ya.



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